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domingo, 8 de agosto de 2010

Iruya



Casi escondido entre los cerros, en el extremo norte de la provincia de Salta, se encuentra el pueblito de Iruya. Fue fundado en el año 1753 aunque se conoce, por actas de nacimiento encontradas en la parroquia de Humahuaca, que existía como mínimo desde un siglo antes e incluso el área estaba habitada en tiempos prehispánicos por los Ocloyas, pueblo originario de etnia Kolla. Practicaban la agricultura y ganadería en baja escala y aun lo siguen haciendo las comunidades conformadas por sus descendientes en este lugar hermoso pero difícil y escarpado. El pueblo esta ubicado a 2780 msnm sobre una terraza fluvial angosta rodeado por dos ríos, el Colanzulí y el Milmahuasi, en la vertiente este de la Sierra de Zenta. Dista unos 360 km de la capital salteña pero se accede a él desde Jujuy. En efecto, se encuentra en el circuito turístico accesible desde la Quebrada de Humahuaca a solo 52 km de la localidad homónima.   

El edificio más antiguo y pintoresco es sin duda la Iglesia Parroquial de San Roque de Iruya la que, según algunas fuentes documentales, habría sido fundada en 1690.


Estación de Iturbe

Iruya se encuentra a 52 km de Humahuaca, hacia el norte unos 26 km por la Ruta Nacional 9 y luego desviando hacia la derecha por un camino de ripio y cornisa que llega a los 4000 msnm, otros 26 km más.

Iturbe, antes conocido como Hipólito Yrigoyen, es el primer pueblito en el camino a Iruya

Luego de Iturbe el camino atraviesa parajes bellísimos, puneños.

También se deben cruzar varios ríos y arroyos, no siempre vadeables, lo que dificulta el acceso en auto.

Cultivos a lo largo del camino en las zonas mas húmedas.

Soledad en las mas secas

El camino continua en ascenso

hasta el limite provincial entre Jujuy y Salta.

Cóndor Andino (Vultur gryphus)

El limite se da en el punto mas alto del camino, el Abra de los Cóndores a 4000 msnm.

Desde donde se aprecian las moles serranas

y el zigzagueante camino descendiente

donde, a pesar de la pericia del chofer del colectivo, es imposible no sentir vértigo.

La iglesia y la explanada frente a ella, son el punto de descanso del viajero

para luego recorrer sus calles empinadas



Frente al pueblo los cerros carcomidos por el agua y el viento

Huertas y cultivos

Bruja Negra (Ascalapha odorata) mariposa nocturna gigante, casi 15 cm de envergadura, abundantes en el verano.

Calandria Castaña (Mimus dorsalis), Iruya es un buen lugar para los aficionados a la observación de aves.

Vistas desde el mirador





La Iglesia mantiene su forma original aunque muchas partes fueron cambiadas dado el deterioro sufrido por el paso del tiempo. El techo era de barro y paja, hoy es de chapa.

En los cerros que rodean el pueblo habitan los cóndores.

La banda

meseta natural, modelada por el río

Puente peatonal que comunica Iruya con la banda, hasta ahí llegan los colectivos, el resto del camino debe recorrerse a pie.

Vista de la banda que hoy conforma los barrios de Villa Echenique y Villa del Campo.

Las piedras sobre los techos cuentan un poco sobre los fuertes vientos y tormentas.

Mirador

Iglesia de San Roque desde el mirador.

Chingolo (Zonotrichia capensis)

Calandria Castaña (Mimus dorsalis)



Iglesia de San Roque desde la explanada.

Formas torneadas por la erosión.

Lejos, en los cerros, los cóndores.

Vistas desde la banda



Colores y belleza que mutan con la luz solar

o la ausencia de ella



Iruya enamora al viajero

y la amabilidad de sus habitantes invita a volver.

Cultivos en lugares casi inaccesibles

en las afueras de Iruya, en el camino de regreso a la Quebrada de Humahuaca.


viernes, 19 de febrero de 2010

La Posta de Yatasto

 

En la tranquilidad rural del sur de Salta, a solo 14 km de la ciudad de San José de Metan, se emplaza la Posta de Yatasto. Se accede luego de recorrer 2 km por camino de tierra desde la Ruta Nacional 9 atravesando zonas de cultivos de reciente explotación, que han dejado el predio como una isla recordándonos también como era su boscoso entorno. El edificio principal era parte del casco de la estancia que perteneció a Don Francisco Toledo Pimentel. Hacia 1780 la misma se encontraba casi en ruinas por lo cual su heredero, Don Vicente Toledo y Pimentel, decidió reconstruirla hacia 1784. Don Vicente apoyo a la causa patriótica. Cuando el Ejercito Auxiliar del Norte arribo al territorio salteño al mando del General Balcarce, hizo un alto en la estancia y este lo proveyó con 1300 caballos y 100 vacunos. 
En este edificio tuvo lugar el encuentro entre el Jefe del Ejercito del Norte, Juan Martín de Pueyrredón y el General Manuel Belgrano el 26 de mayo de 1812. Al día siguiente le entrego el mando del recientemente derrotado ejercito a este ultimo. 
El 17 de enero de 1814 los propietarios de la hacienda dieron una cálida bienvenida al Coronel José de San Martín cuando se dirigía hacia el norte. El 20 de enero del mismo año tuvo lugar el histórico encuentro entre San Martín y Belgrano. También hacia fines de febrero del mismo año hospedo al Teniente Coronel Martín Miguel de Güemes, cuando este recibió el cargo de Comandante de las Avanzadas del Río Juramento. 
Fue declarada Monumento Histórico Nacional por Ley Nº 95.678 de 1942 y funciona como Museo Histórico Rural desde 1950, momento en que sus propietarios donaron el casco al Estado Nacional y se realizo su restauración.


  
Vista del Solar

  
De fachadas sobrias y fuertes, características de la época.

  
 Típica vivienda rural de clases altas.

  
 Tinaja de 1,30 m para almacenamiento.

  
 Vista de la galería.

  
 En el pórtico tallado en madera noble de la zona se lee la fecha de construccion, agosto de 1784.

  
 Dentro de la casona museo, los cuadros de Belgrano, San Martín y Güemes.

  
 Vista del interior de la casona.

  
 Recipiente hecho en piedra porosa para filtrar y potabilizar el agua.

  
 La abundancia de árboles de excelente calidad permitía la construcción del mobiliario cotidiano.

  
"Coleto", saco realizado en cuero vacuno, siglo XVIII.

  
 Diversos objetos de época en el Museo Rural.

  
Cocina a leña de la posta, mortero y ollas.

  
 Como dice la chacarera: "colgá la carne bien alto, que no la coman los perros.." este simple artefacto realizado con cañas era utilizado para tal fin.

  
Sable y espada del siglo XVIII, el primero utilizado por granaderos de la época.

  
 Puntas de lanza de metal del siglo XVIII

  
 "Piedad" oleo sobre tela procedente del Alto Perú, siglo XVIII. Aparentemente la tela fue fabricada en la región con lana de camélido. Siguiendo nuevos criterios de conservación no se restauro la obra.

  
 Vista del interior.

  
Escalera de madera que conduce al primer piso.

  
 Reclinatorio en la habitación principal, en el primer piso.

  
 Cama realizada en madera, con tientos de cuero.

  
 Ofrendas florales próximas al mástil, en recuerdo del encuentro entre San Martín y Belgrano el 20 de enero de 1814.

  
 Benteveo Rayado (Myiodynastes maculatus) en el parque que rodea la casa.

  
 Restos de una antigua carreta.

  
"Coyuyo" la cigarra del Algarrobo.

  
 Algarrobo (Prosopis alba) centenario, en el parque del predio.

  
 Restos de la construcción mas antigua de la posta, es decir anterior a 1784.

  
Anó Chico (Crotophaga ani) en la zona rural circundante a la Posta de Yatasto.

  
 Mirando a la cámara, se nota su característico pico alto y comprimido lateralmente.

La Posta de Yatasto se encontraba en la ruta trazada por el Camino Real, que conectaba a Buenos Aires con el Alto Perú. Sobre este camino se emplazaba también el Fuerte de la Guardia de la Esquina y numerosas postas más.

Ver también:
Fuerte de la Guardia de la Esquina