Casi escondido entre los cerros, en el extremo norte de la provincia de Salta, se encuentra el pueblito de Iruya. Fue fundado en el año 1753 aunque se conoce, por actas de nacimiento encontradas en la parroquia de Humahuaca, que existía como mínimo desde un siglo antes e incluso el área estaba habitada en tiempos prehispánicos por los Ocloyas, pueblo originario de etnia Kolla. Practicaban la agricultura y ganadería en baja escala y aun lo siguen haciendo las comunidades conformadas por sus descendientes en este lugar hermoso pero difícil y escarpado. El pueblo esta ubicado a 2780 msnm sobre una terraza fluvial angosta rodeado por dos ríos, el Colanzulí y el Milmahuasi, en la vertiente este de la Sierra de Zenta. Dista unos 360 km de la capital salteña pero se accede a él desde Jujuy. En efecto, se encuentra en el circuito turístico accesible desde la Quebrada de Humahuaca a solo 52 km de la localidad homónima.
El edificio más antiguo y pintoresco es sin duda la Iglesia Parroquial de San Roque de Iruya la que, según algunas fuentes documentales, habría sido fundada en 1690.
Estación de Iturbe
Iruya se encuentra a 52 km de Humahuaca, hacia el norte unos 26 km por la Ruta Nacional 9 y luego desviando hacia la derecha por un camino de ripio y cornisa que llega a los 4000 msnm, otros 26 km más.
Iturbe, antes conocido como Hipólito Yrigoyen, es el primer pueblito en el camino a Iruya
Luego de Iturbe el camino atraviesa parajes bellísimos, puneños.
También se deben cruzar varios ríos y arroyos, no siempre vadeables, lo que dificulta el acceso en auto.
Cultivos a lo largo del camino en las zonas mas húmedas.
Soledad en las mas secas
El camino continua en ascenso
hasta el limite provincial entre Jujuy y Salta.
Cóndor Andino (Vultur gryphus)
El limite se da en el punto mas alto del camino, el Abra de los Cóndores a 4000 msnm.
Desde donde se aprecian las moles serranas
y el zigzagueante camino descendiente
donde, a pesar de la pericia del chofer del colectivo, es imposible no sentir vértigo.
La iglesia y la explanada frente a ella, son el punto de descanso del viajero
para luego recorrer sus calles empinadas
Frente al pueblo los cerros carcomidos por el agua y el viento
Huertas y cultivos
Bruja Negra (Ascalapha odorata) mariposa nocturna gigante, casi 15 cm de envergadura, abundantes en el verano.
Calandria Castaña (Mimus dorsalis), Iruya es un buen lugar para los aficionados a la observación de aves.
Vistas desde el mirador
La Iglesia mantiene su forma original aunque muchas partes fueron cambiadas dado el deterioro sufrido por el paso del tiempo. El techo era de barro y paja, hoy es de chapa.
En los cerros que rodean el pueblo habitan los cóndores.
La banda
meseta natural, modelada por el río
Puente peatonal que comunica Iruya con la banda, hasta ahí llegan los colectivos, el resto del camino debe recorrerse a pie.
Vista de la banda que hoy conforma los barrios de Villa Echenique y Villa del Campo.
Las piedras sobre los techos cuentan un poco sobre los fuertes vientos y tormentas.
Mirador
Iglesia de San Roque desde el mirador.
Chingolo (Zonotrichia capensis)
Calandria Castaña (Mimus dorsalis)
Iglesia de San Roque desde la explanada.
Formas torneadas por la erosión.
Lejos, en los cerros, los cóndores.
Vistas desde la banda
Colores y belleza que mutan con la luz solar
o la ausencia de ella
Iruya enamora al viajero
y la amabilidad de sus habitantes invita a volver.
Cultivos en lugares casi inaccesibles
en las afueras de Iruya, en el camino de regreso a la Quebrada de Humahuaca.