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martes, 15 de noviembre de 2011

Centenares de Patos en Godeken


 Sirirí Pampa (Dendrocygna viduata) - White-faced Whistling-Duck

Visitamos recientemente el sur de la provincia de Santa Fe, más precisamente la localidad de Los Quirquinchos, y en una charla entre amigos donde forzamos los tópicos hacia nuestros intereses disfrazados de caza y pesca, al menos en un principio para luego revelar intenciones menos nocivas y orientadas al conocimiento de la naturaleza, la historia y la cultura de nuestro país (es decir, aquellas cosas que pretendemos compartir en este blog) nos enteramos de un fenómeno natural (y no tanto) que se venia dando desde hace unos años en un pueblo cercano llamado Godeken, a unos 27 km de Los Quirquinchos, ambos en el santafecino partido de Caseros. Es así que nos comentaron que en un campo, casi en la entrada al pueblo, cientos o miles (según el informante) de patos, se congregaban en una pequeña laguna artificial donde estaba prohibido disparar ni siquiera una gomera...

llegando a Godeken

Este pueblito fue fundado en 1888 por el alemán Johann Godeken, quien compró las tierras y las parceló para la instalación de los colonos que se asentaron para cultivar la tierra en los años siguientes. Se encuentra ubicado a unos 170 km de Rosario, por la Ruta Provincial 93 se llega hasta la localidad de Berabevú y ahí se dobla a la izquierda unos 7 km. Cuenta con una población estable de 1700 habitantes aproximadamente.

Es un pueblo típicamente rural del corazón de la región pampeana que se desarrolló con el trabajo de colonos inmigrantes y criollos. Johann Godeken fundó otras colonias como Chañar Ladeado, Colonia Italiana, Lago di Como, Cafferata o La Flor. Los Quirquinchos, pueblo desde el cual accedimos a Godeken, fue fundado en la misma época por un inmigrante suizo llamado Emile Vollenweider.

 los infaltables silos para granos, erguidos en la entrada al pueblo

Entrada al Feed Lot

Un Feed Lot es un establecimiento donde se realiza una modalidad de ganadería intensiva también llamada "engorde a corral". En este sistema los animales no pastan libremente sino que son mantenidos en corrales de engorde donde se les da de comer alimentos balanceados en base a maíz, soja y otros suplementos. Por otro lado, la ganadería extensiva o tradicional es la que todos conocemos, el ganado pasta en potreros y su alimentación se complementa en el invierno o épocas secas con fardos de alfalfa. El método de los Feed Lot es conocido desde hace rato en Europa (se hizo famoso con el caso de "la vaca loca" de Inglaterra) también en los EEUU y proliferan en nuestro país a partir de la necesidad de destinar la tierra a cultivos mucho más rentables como la soja. Los primeros Feed Lot los vimos llegar durante los 90´, en pleno neoliberalismo menemista. Existen varios problemas con respecto a su implementación. En primer lugar, la concentración de animales genera cierta contaminación del medio y problemas sanitarios; en segundo lugar al utilizar la tierra para otros monocultivos como la soja se quita la cubierta vegetal natural que alberga numerosísimas especies. Por el contrario, la ganadería extensiva, dentro de ciertos parámetros (pensamos en el proyecto conjunto de Aves Argentinas y la Fundación Vida Silvestre Argentina sobre Ganadería Sustentable de Pastizal), es más compatible con la conservación de los pastizales naturales propios de la región pampeana y por ende con la fauna que la habita, especialmente las aves.

No pudimos acercarnos demasiado pues la laguna artificial del Feed Lot se encuentra en terrenos privados.

Miles de patos reunidos, la inmensa mayoría pertenecía a dos especies emparentadas y bien conocidas en la región pampeana: el Sirirí Pampa (Dendrocygna viduata) y el Sirirí Colorado (Dendrocygna bicolor); en menor número Pato Maicero (Anas georgica), Pato Gargantilla (Anas bahamensis), Pato Picazo (Netta peposaca), Gallareta Chica (Fulica leucoptera) y Tero Real (Himantopus melanurus).

Por momentos los patos oscurecían el cielo

Según nos comentaron, tal abundancia en un lugar tan limitado se debería a dos factores: en primer lugar, aparentemente los patos aprovecharían las sobras que deja el ganado al alimentarse; en segundo lugar, los propietarios del Feed Lot no permiten cazar en sus campos y mucho menos en las proximidades de la laguna. En otros lugares, como el bajo "el 22" o "el 90" el camino de tierra que los atraviesa está sembrado de cartuchos de escopeta.

Tanto el Sirirí Pampa como el Sirirí Colorado tienen un comportamiento gregario, es decir forman bandadas numerosas e incluso mixtas. En una entrada anterior, Invierno en Costanera Sur, publicamos una imagen de una gran bandada de Sirirí Pampa, alrededor de cien individuos, que pasó una temporada en la reserva, cuando las lagunas tenían agua.

La hoya de la laguna artificial de apenas una hectárea se encontraba contigua a los corrales de engorde para el ganado funcionando como reservorio de agua.

Una estimación de la cantidad mínima que realizamos: 2000 aves, sin contar las que estaban en vuelo, en los corrales y campos aledaños.

En primer plano, Sirirí Pampa, detrás Sirirí Colorado. En una entrada anterior, Primavera en Costanera Sur, podes ver algunas imágenes del Sirirí Colorado en primeros planos.

Ambas especies se distribuyen por el continente desde Centroamérica hasta el centro sur de la provincia de Buenos Aires en Argentina, en ambientes acuáticos, cercanías y áreas rurales como en este caso. También se las encuentra en el continente Africano (Newman, 2002).

Son conocidos como "patos silbones" por su voz característica que parece un silbido, su nombre vulgar "sirirí" seria onomatopéyico.




Detrás de los patos el ganado vacuno en los corrales de engorde.

No vimos pichones ni juveniles, por lo cual estimamos que seria un lugar de alimentación o de paso.

Según De la Peña (1991) estos patos tienen un pico ancho dotado de laminillas que le permiten "cucharear" el lodo para obtener semillas y microorganismos para alimentarse.

Pudimos observar a numerosos individuos en los corrales, entre las vacas.

Movimiento constante de arribos y partidas.

Enormes congregaciones en las orillas.




Para leer o consultar:

Beccaceci Marcelo: "Buenos Aires, Ciudad y Provincia. Guía de Campo" Southworld  2009.
De la Peña, Martín: "Nueva guia de flora y fauna del Río Paraná" Ed. del Autor 1991.
Narosky Tito e Yzurieta Dario: "Guia para la identificación de las Aves de Argentina y Uruguay", Vazquez Mazzini Editores, Bs.As. 2006.
 
 
Ver también:
 
Más sobre Aves:

jueves, 24 de diciembre de 2009

El Fuerte de la Guardia de la Esquina


"Las 24 leguas que hay desde este sitio a la Esquina de la Guardia,
o paraje nombrado, según los antiguos, del Carcarañar,
por haber vivido en él un cacique de este nombre,
no tiene más habitantes que multitud de avestruces."

Concolorcorvo, El lazarillo de ciegos caminantes.

Sobre la margen derecha del Río Carcarañá, en el sur de la provincia de Santa fe y a escasos kilómetros de San José de la Esquina, se emplazaba el Fuerte de la Guardia de la Esquina. Antes de su fundación este lugar era conocido como "Paraje la Horqueta" alrededor del año 1689, ubicado en el Camino Real que conectaba el Alto Perú con Buenos Aires. En 1726 se funda el fuerte que además cumplía las funciones de Posta en el camino y aduana seca con la provincia de Córdoba. Fue construido con el fin de amedrentar los ataques de los malones, de hecho fue atacado numerosas veces. Cabe nombrar el malón realizado por las tropas de Carreras en 1820 o el gran ataque de 1835 cuando fue saqueado por los indios. Hace casi 30 años el párroco Felipe Macia y la iglesia local con autorización de la comuna, emprendieron la construcción de la réplica para obtener una aproximación a la historia de San José de la Esquina. Hoy se puede visitar, cercana al camping, una buena reconstrucción del fuerte acorde a su antiguo emplazamiento.

 Casi todo personaje "importante" que se dirigió al norte en aquellos tiempos hizo un alto en este lugar dado que como dijimos era una Posta, una de las tantas en el Camino Real que unía Buenos Aires con el Alto Perú.

 
 Reconstrucción de las dependencias, estilo "rancho".

En lo que hoy es nuestro país, las postas se ubicaban a lo largo del camino principal que unía el puerto de Lima en el Perú con el puerto de Buenos Aires. Dicho camino se conocía como el "Camino Real al Norte". Se llamaba Camino Real a la ruta o camino principal que unía una ciudad con otra. Su traza estaba determinada por la necesidad, la seguridad (ataques de los "indios" y ladrones) y la disponibilidad de recursos para el tráfico (caballos o mulas, alimento, cama y agua). Fue el principal eje de integración regional pues además de los arrieros (los usuarios más frecuentes) recorrían este camino los funcionarios de la corona española, comerciantes y particulares entre otros.

 
 Aljibe o "balde".

 
Mangrullo 

"Nuestro campamento durante una noche de lluvia, truenos y relámpagos, fue junto al camino, y las carretas poco nos protegían, y no cesó la tormenta hasta la noche del 12 de abril, cuando el cielo volvió a su serenidad, y después de encendidos nuestros fogones pudimos percibir desde ellos el pueblito de Esquina, adonde llegamos a la mañana siguiente. El fortín allí es un ruin edificio cuadrado, con dos pedreros de bronce y pocos ranchos diseminados. El río Tercero, que corre cerca, nace en una ramificación de las Cordilleras y desagua en el Paraná, veinte leguas abajo de Santa Fe"

 Alexander Gillespie, Buenos Aires y el interior.

 
Capilla

Hacia 1760 los caminos en general no eran más que una franja de tierra sin cuidar, en muchos tramos simples "rastrilladas" esas que Lucio V. Mansilla describe como "esos surcos paralelos y tortuosos que con sus constantes idas y venidas han dejado los indios en los campos". A partir de 1771 la Corona se interesa un poco más en la circulación y el comercio por lo que se instaura el sistema de Postas en el Camino Real, especialmente en el tramo Buenos Aires - Córdoba. Ese mismo año, se nombra a Alonso Carrió de la Vandera, mejor conocido como Concolorcorvo, con el cargo de segundo comisionado de Correos y Postas realizando el recorrido completo desde Buenos Aires hasta Lima. Dispuso, entre otras cosas, la creación de la Posta de Hornillos en la Quebrada de Humahuaca. En 1776 publica su libro: "El lazarillo de ciegos caminantes" bajo un seudónimo y con los lugares de edición cambiados, pues el libro, además de un fresco que pinta lo que vió a lo largo de su recorrido, es una crítica mordaz al sistema mismo. Clásico de la literatura colonial, escrito en un género frecuente por aquellos tiempos: el libro de viajes, es uno de los primeros testimonios sobre el fuerte-posta. Otro viajero, Alexander Gillespie, un capitán inglés que llegó al Río de la Plata con la invasión de 1806, recorre el camino hasta el Valle de Calamuchita, dejando en su libro "Gleanings and Remarks Collected During many months of Residence at Buenos Ayres and within the upper Country" (1818), editado en nuestro país como "Buenos Aires y el interior", algunas impresiones sobre el lugar que tratamos.

 
Puente de la ruta sobre el Río Carcarañá.

 
Vista general del predio.

 
 Rio Carcarañá

Como cuenta el Capitán Gillespie el río Carcarañá, que el llama Río Tercero sin caer en error dado que aquel es la continuación de este y la posta no estaba lejos del cambio de nombre, nace en una ramificación de las Cordilleras, más precisamente en las Sierras Grandes de Córdoba. Antiguamente, se denominaba cordillera a toda serranía alta aunque no fuese en términos geológicos propiamente tal cosa. Atraviesa luego el sur de Córdoba y de Santa Fe para unirse al Río Paraná. Corredor biológico, refugio de fauna y flora, así como también de un rico pasado geológico, nos preguntamos si sobrevivirá a la avanzada sojera que fumiga los campos que el río atraviesa con litros y litros de veneno. Añoramos la frescura de sus aguas, las carreritas por sus barrancas para saltar en un perfecto estilo bomba completamente entregados a sus ninfas, una tarde de verano cualquiera. Como cuando eramos pibes.




Ver también: