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domingo, 24 de junio de 2012

Sapito Fantasma

Sapito Fantasma o del Desierto (Pleurodema nebulosa) - Mendoza Four-eyed Frog


Lo encontramos por casualidad, en la penumbra que arrojaba el farol del baño, capturaba pequeñisimos insectos, mosquitas, hormigas, atraídos por la luz. Todo era oscuridad en la cerrada noche del monte mendocino, salvo unas cuantas luces del Puesto "el Pichón", hogar de los guardaparques, centro de interpretación y camping, de la Reserva Bosques de Telteca (próximamente publicaremos una nota sobre este fascinante lugar). Sus congéneres vocalizaban frenéticamente desde alguna charca no muy lejana que descartamos buscar por el cansancio, producto de una larga jornada. Cenamos en el quincho, acompañados por unos cuantos coleópteros, una vinchuca y una enorme araña. Frente a los sanitarios, poco antes de irnos a dormir, apareció este sapito semejante a una  diminuta escultura de arena que nos obligó a desenfundar la cámara. Si bien es una especie común no es fácil verla. Se tienen que dar las condiciones para hallarla. Por algo se la denomina "fantasma". Son anfibios muy especializados, con particulares adaptaciones a su árido ambiente. Compartimos en esta nota algunos comentarios y las fotos que le sacamos a este casi desconocido batracio de nuestra fauna.   

El ejemplar que encontramos era un juvenil de apenas 1 cm de largo.


El Sapito Fantasma (Pleurodema nebulosa), Burmeister 1861; también llamado vulgarmente Escuercito Fantasma, Sapito del Desierto o Ranita de Cuatro Ojos Mendocina. Es un anfibio (Clase: Amphibia), del orden Anura que pertenece a la familia Leptodactilydae. No es una especie muy conocida, a pesar de ser endémica de nuestro país. No se la encuentra en ningún otro. Es el anfibio característico de la eco región del Monte que coincide con la Provincia Fitogeográfica del Monte (Cabrera y Willink, 1980), que en nuestro país se extiende por el oeste árido, desde Catamarca hasta Río Negro. También se la puede encontrar en el Chaco árido y al sur del espinal. Hacia el este se extiende por toda la provincia de La Pampa alcanzando el extremo occidental de Buenos Aires. 

La piel dorsal es lisa salpicada de verrugas glandulares, la coloración es grisácea con manchas grises más oscuras de forma redonda. También puede ser blanquecina con pequeñas manchas oscuras irregulares poco evidentes. En cualquier caso su coloración esta adaptada a su ambiente, tiene el color de su tierra que más que tierra es arena, estepas arbustivas con el suelo desprovisto de cobertura, cuando no salitrales. El vientre es liso con excepción de la superficie inferior de los muslos. Es de color blanco.

Tiene la cabeza ancha y el hocico truncado, que le otorgan un perfil característico.


Los ojos son laterales y algo prominentes; el tímpano es redondo y visible, ubicado detrás del ojo. Posee el pliegue supratimpánico curvado. Mano con leve reborde cutáneo y tubérculos subarticulares borrosos. Pie con tubérculo metatarsal interno córneo, en forma de azada, igual el externo. Glándula comisural redondeada (Gallardo, 1987).

Nuestro jovencito, apenas más grande que un insecto.

Posee las extremidades cortas. Cuando adulto, la articulación tibio-tarsal no alcanza al ojo.

Puede alcanzar un largo de 45 mm. El macho es más pequeño que la hembra y de tonalidades más claras.

Su constitución llega a ser corpulenta en la madurez, a pesar de su pequeño tamaño.


Como dijimos se distribuye por las zonas áridas del oeste y centro de nuestro país. En los períodos de sequía se ocultan bajo tierra. Tiene hábitos cavícolas y una gran capacidad de rehidratación. Con el regreso de la humedad salen a la luz y aparecen "de la nada" como "fantasmas" según la creencia popular.


"Esta es toda la arena: altura derrumbada,
lengua de agua, espuma, anfibio clausurado
nativa y horizonte, badajo de la noche
caparazón del tiempo, tortuga planetaria."

Armando Tejada Gómez, Poesía  (frag.) Existencia de la arena.

Frecuenta campos cultivados, que en su área de distribución suelen tener riego artificial. Se reproducen de octubre a marzo aprovechando los charcos temporarios de agua de lluvia donde hacen nidos flotantes de espuma. En estas ocasiones se suelen concentrar numerosos individuos. Al tiempo del pasaje de renacuajo a sapitos, se dan importantes radiaciones de individuos desde las charcas hacia todos los rumbos (este comportamiento es común a muchos anfibios, ver las notas anteriores: Explosión de vida y Explosión de vida II). Su vocalización es  continua y aguda, de gran volumen por lo que es posible escucharla desde muy lejos.

Se desarrollan rápidamente: pasa de renacuajo a sapito en solo siete días.

En ese estado lo encontramos.

Cuando adulto, el saco vocal es grisáceo.

Simpático el pequeñin.

Al día siguiente, recorriendo las cercanías, encontramos la charca...

... donde pululaban los renacuajos de su especie.

Estos poseen el cuerpo alargado, el hocico largo y prominente. La cola es más larga que el cuerpo (cabeza-tronco). El dorso y la cola son pálidos.

Vista del monte mendocino en Telteca, su árido hogar.

El Sapito Fantasma no se encuentra amenazado según la Asociación Herpetológica Argentina, pero el Consejo Asesor Regional Patagónico de la Fauna Silvestre considera su situación como Indeterminada. Su presencia esta comprobada en las provincias de Tucumán, Catamarca, Córdoba, La Rioja, San Juan, San Luis, Mendoza, Neuquén, Río negro y La Pampa. También en las áreas protegidas: Parque Nacional Sierra de las Quijadas (San Luis), Parque Nacional Talampaya (La Rioja) y Parque Nacional Lihué Calel (La Pampa), según el SIB. Nosotros agregamos la Reserva Bosques Telteca (Mendoza). Fue registrada además para lugares más áridos aún que los mencionados, como las Salinas Grandes, en el noroeste cordobés, frontera con Santiago del Estero y Catamarca, en charcas de aguas salobres.





Para leer:

Balde Jorge y Gutierrez Mercedes: "Sobre la presencia del género Pleurodema (Anura: Leptodactilydae) en el noroeste de la provincia de Córdoba, con especial referencia a Pleurodema nebulosa" Cuad. Herp. 11 (1-2): 69 - 85, 1997.
Gallardo, José M.: "Anfibios Argentinos. Guia para su identificación", Libreria Agropecuaria S.A. Primera Edición, 1987.
Roig, V.G. y Cei, J.M. "Fauna y ecosistemas del oeste árido argentino: II Anfibios de la provincia de Mendoza" en Rev. Deserta, IADIZA, Mendoza 1973.


Ver también:


1 comentario:

  1. Muy buena y completa la nota, como siempre. No conocía ese sapito, que lindo color tiene

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