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jueves, 5 de abril de 2012

El Alcázar de Huazihul

 Cerro "el Alcázar" - Valle de Calingasta, provincia de San Juan

"Cacique que su historia
se encargaron de tapar
Mostrando al cura y milico
héroes del pasado nacional.
Fue Huaykil de su pueblo
y dió en el Alcázar su vida
fue como un puma en la lucha
herencia que en nosotros habita"

Huaykil -"Chizzo" Nápoli, Huazihul.

Al norte de la localidad de Calingasta, en el valle homónimo limitado al este por la precordillera que en ese punto es la Sierra del Tontal y al oeste por la Cordillera de los Andes, apenas pasando las Ruinas de Hilario se encuentra el cerro conocido como "El Alcázar". Las formas que la erosión talló en las rocas sedimentarias que lo constituyen y permiten ver los distintos estratos geológicos como en un libro, cobran vida cuando el viajero se entera de las leyendas y tradiciones orales que cuentan los pobladores del valle. El epígrafe que elegimos para esta nota es un fragmento de la letra de Huazihul, tema de Huaykil, banda sanjuanina de Heavy Metal, y del líder de La Renga, Gustavo "Chizzo" Nápoli, que sintetiza la esencia de un conjunto de historias y leyendas populares, conocidas en este rincón cuyano.

Por un ripio de unos 200 metros que parte de la Ruta Provincial 412, a medio camino entre Calingasta y Barreal, se accede a la base del cerro.

El cerro Alcázar pertenece a las estribaciones occidentales de la Sierra del Tontal, en la precordillera sanjuanina.

Milenios de erosión tallaron sus formas minuciosamente. Cuando el viento se eleva y brama en sus gargantas despliega por el valle sus antiguos fantasmas y profundos misterios.

Los estratos geológicos visibles, compuestos por rocas sedimentarias, pertenecen a la Formación triásica de Calingasta (entre 230 y 190 millones de años), es decir que corresponden al período Mesozóico o Secundario.

El cerro se encuentra dentro de la eco región del monte de valles y bolsones, caracterizado por su aridez, que en ciertos lugares, los más distantes de las escasas fuentes de agua, se convierte en un verdadero desierto.

Su nombre, Alcázar, es un termino castellano de origen árabe, un arabismo como tantísimos otros, deriva del vocablo Al qasr que quiere decir "el castillo" o palacio. Tal vez los españoles que llegaron a la zona encontraron semejanzas con el famoso Alcázar de Sevilla o alguna fortaleza medieval de su tierra natal. 

El cerro ha sido declarado Monumento Natural Provincial por decreto 0271-6-93, constituyendo un área natural protegida de aproximadamente 1000 hectáreas de superficie. El objetivo es preservar su singular belleza paisajística y geológica. Unos cincuenta kilómetros al sur, pasando la localidad de Barreal, se encuentra otra área natural protegida que preserva ambientes similares: el Parque Nacional El Leoncito.

Durante el verano, la mañana es el momento ideal para recorrer sus laberintos naturales. Hacia el ocaso, cuando el sol se pierde entre las cumbres de la cordillera, es el mejor momento para contemplarlo y apreciar las mutaciones de sus formas, los tonos de su policromía.

 Según se cuenta, con la llegada de la noche se puede oír el bramar del cerro como un grito que desciende por los cañadones, un grito desesperado del pueblo Huarpe sometido, de su Huaykil ("cacique" o Elegido) martirizado por el poder español.

El relato más extendido cuenta la historia de este Huaykil, cuyo nombre era Huazihul, joven fuerte y vigoroso, valiente adalid de las huestes Huarpes, pobladores originarios de las tierras del cuyo. Hombre de gran belleza, admirado por las mujeres y respetado por todos los guerreros de la región. Durante la conquista, los españoles destacaron a un tal Diego Salinas, para someter al pueblo Huarpe. Huazihul marchó a la batalla junto a su gente y el choque de fuerzas se dió en el Alcázar. La diferencia numérica y el hierro de los españoles logró cercar a los Huarpes en la cima. Huazihul veía con impotencia como sus flechas rebotaban en las armaduras de los españoles, entonces, soltando su arco se arrojó con furia sobre Diego Salinas hiriéndolo en el brazo. El español blandió su espada de acero toledano atravesando el corazón de Huazihul, cuya sangre tiñó las rocas sedientas, cerrando para siempre sus ojos, entregando en el Alcázar la vida. Con su muerte los Huarpes fueron doblegados y luego sometidos a la corona de España.  

Por ello, otro de los nombres del cerro es "Al-k-zat", "lugar del daño". 

Otra leyenda cuenta que fue en el Alcázar donde el cacique huarpe llamado Huazihul y la castellana Pilar de Ulloa, protagonistas de un amor prohibido, se arrojaron juntos desde sus alturas, escapando de la persecución de las tropas españolas. Por esta leyenda, es un lugar elegido por los pobladores del valle para festejar casamientos. Según Edmundo Delgado, historiador sanjuanino, no hay registros ni hallazgos arqueológicos que prueben la veracidad histórica de los relatos, a pesar de lo cual, en tanto leyendas, son. Nadie las inventó y sin dudas son muy antiguas. Son patrimonio del pueblo, pertenecen al folklore en tanto saber  y al riquísimo imaginario sanjuanino.

Vista del Valle de Calingasta


1 comentario:

  1. Muy buena la nota, no conocía ni las leyendas ni el lugar.

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