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sábado, 26 de noviembre de 2011

Diario de la familia Zorzal IV



Durante los días en que hacíamos el seguimiento del nido de Zorzal que describimos en la crónica denominada Diario de la familia Zorzal (con su complemento DFZ II y continuación DFZ III) descubrimos por casualidad, no lejos de Villa Martelli, en el barrio contiguo de Florida (ambos del partido de Vicente López), otro nido de zorzales con pichones ya nacidos. Exactamente el 2 de noviembre, en el centro de la copa de un Ligustro Chino ubicado en la vía pública, mientras que el nido de Villa Martelli solo contenía huevos (tres), aquí descubrimos dos pichones nacidos y un huevo algo extraño, distinto pero familiar a los que registramos en el otro. En efecto este huevo solitario tenia un color mas celestino claro y  estaba más manchado de bordó; además su forma no era ovoide sino ovalada... lo habría parasitado un Tordo (Molothrus bonariensis)? nos preguntábamos. Si bien no lo podemos afirmar fue lo que pensamos en ese momento. A pesar de que no pudimos hacer un seguimiento como con el nido de Villa Martelli, visitamos este nido varias veces, pues la curiosidad es más fuerte y la idea de poder comparar nos empujó a hacerlo, en la medida de lo posible. Lo casual del descubrimiento se evidencia en las primeras dos imagenes, tomadas el 2 de noviembre con un celular.

Dos pichones y un huevo extraño, comparados con los pichones del nido de Villa Martelli, podemos decir que estos, al momento de encontrarlos, tenían 4 días de vida.

3 de noviembre de 2011

 Regresamos al día siguiente, el nido de Florida estaba ubicado a unos 2 metros del piso, en una posición central dentro de la copa del árbol y era más voluminoso exteriormente, interiormente practicamente igual.

 El huevo extraño aún se encontraba ahí

 entre los pichones que crecían rápido, algo más oscuros que el día anterior

 pero aún sin abrir los ojos en su quinto día de vida.


6 de noviembre de 2011

 Con ocho días de vida, sus ojos ya abiertos y muy hambrientos

 las plumas casi cubriendo sus alas

 el huevo extraño seguía ahí

 entre los dos hermanos

 que ante el mínimo movimiento estiraban sus cuellos en busca de comida.


9 de noviembre de 2011

 Tres días después, solo queda un pichón

 no sabemos que pasó con el otro

 tampoco con el huevo extraño

 su plumón estaba casi completo a once días de nacer

 papá Zorzal custodiaba de cerca al único pichón que quedaba.


 11 de noviembre de 2011


Volvimos a los dos días y el pichón continuaba allí, más crecido y con mas plumaje, la tierra en su pico indicaba que los padres hacían bien su trabajo.

Nótese el plumón de pichón cubriendo todo su cuerpo, ya con el color de la especie.

 papá Zorzal en las proximidades, atento a lo que sucedía en el nido.


15 de noviembre de 2011

A cuatro días de la ultima visita y dos semanas después de encontrar el nido con pichones de cuatro días de vida, regresamos al sitio don de se hallaba el mismo. A penas nos acercamos nos dimos cuenta de que algo andaba mal. El árbol, un Ligustro Chino de modestas dimensiones, había sido podado recientemente y sus ramas rebeldes que conformaban una frondosa "porra afro" desaparecieron dando lugar a un correcto corte rectangular.

El nido estaba tumbado. Del pichón ni rastros quedaron, otro final infeliz.

Detalle del nido.

Como vimos, estas primeras puestas de los nidos de Villa Martelli y Florida no prosperaron y fueron destruidos, tal vez se trató de nidos construídos por padres primerizos que no acertaron con la ubicación de los mismos. A pesar de estos fallidos, que suceden cada año en toda el área de distribución de la especie, el Zorzal Colorado es un ave abundante en la Ciudad y el Gran Buenos Aires que incluso esta expandiendo su territorio hacia el sur.


Ver también: 

Diario de la familia Zorzal III


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