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domingo, 27 de diciembre de 2009

Reptiles y Anfibios de Costanera Sur


Sapito de Cueva (Bufo fernandezae) en un charco temporario. Se reunen para la reproducción.


Macho y hembra apareándose.

Sapito de Cueva (Bufo fernandezae) posee crestas cefálicas muy desarrolladas.

 
 Vista de perfil. Posee el dorso verde oscuro casi negro y la piel verrugosa.

 
 En la orilla del charco.

 
Juvenil

 
 En el interior de la cueva que el mismo cava cuando el barro esta húmedo.

 
 Apareándose en el agua. Esta especie se reproduce en charcos y lagunas temporarias en primavera y verano.

 
Juveniles. Nótese la linea vertebral amarillenta característica.

Ver también: 

Reptiles y Anfibios de Costanera Sur III
 
 
Para leer: 
 
Gallardo, Jose M.: "Anfibios de los Alrededores de Buenos Aires", EUDEBA, Bs.As. 1974.
Gallardo, Jose M.: "Anfibios Argentinos. Guia para su identificacion", Libreria Agropecuaria S.A. Primera Edicion, 1987.


REPTILES



Tortuga Pintada (Trachemys dorbigni) especie acuática.


Tortuga Pintada (Trachemys dorbigni)

 
La disposición de ojos y narinas le permite mantener todo el cuerpo sumergido, por ende protegido de depredadores.

 Lagarto Overo (Tupinambis teguixin)

 
Retrocede hacia su guarida intimidado por la gente.

 
 Asoleándose en el césped.

 
Otro mas en igual actitud.

 
 Lagartija Rayada (Mabuya dorsovitatta) cazaba hormigas en un tronco. Habita desde la provincia de Buenos Aires hacia el norte del país. Es común en el delta del Paraná.

 
 Miden entre 12 y 18 cm.

 
 Son de ambientes secos o húmedos arbolados, debajo de troncos, hojarasca o piedras.

 
 Suelen vivir cerca del agua donde se sumergen si son perseguidas.

 
Comen insectos.



Para leer: 

Gallardo, Jose M.: "Reptiles de los Alrededores de Buenos Aires", EUDEBA, Bs.As. 1977.
 

Aves de Costanera Sur V


Jilguero Dorado (Sicalis flaveola) alimentándose.


Pollona Negra (Gallinula chloropus) alimentando a sus pichones.


Cardenal Común (Paroaria coronata) alimentándose.


Jilguero Dorado (Sicalis flaveola) macho, bañándose en un charco temporario.

 
Jilguero Dorado (Sicalis flaveola) macho.

 
Músico (Molothrus badius) y Gorriones (Passer domesticus).

 
Pollona Negra (Gallinula chloropus) con dos pichones.

 
Pollona Negra (Gallinula chloropus) con dos pichones.

 
Pollona Negra (Gallinula chloropus)  pichón nada próximo a una botella. La basura que la gente deja va a parar a la Laguna de los Coipos dada su ubicación inmediata a la rambla. Las lagunas interiores no tienen este problema.

 
 Hornero (Furnarius rufus) el ave nacional.

 
 Sietevestidos (Poospiza nigrorufa) alimentándose en el suelo.

 
 Cotorra Común (Myopsitta monachus) alimentándose en el suelo.

 
Chingolo (Zonotrichia capensis) tomando un baño en un charco temporario.

 
 Polla Pintada (Gallinula melanops)

 
 Pichones.

 
Pato Picazo (Netta peposaca) hembra y macho.

La existencia de pichones, juveniles, adultos transportando elementos para la construcción de nidos o parejas de la misma especie indican de alguna manera que el lugar reune buenas condiciones para la vida y por ello es elegido por las distintas especies.


Para leer o consultar:

Narosky Tito e Yzurieta Dario: "Guia para la identificacion de las Aves de Argentina y Uruguay", Vazquez Mazzini Editores, Bs.As. 2006.
Narosky Tito y Di Giacomo Alejandro: "Las Aves de la Provincia de Buenos Aires: Distribución y Estatus" Editorial L.O.L.A., Bs. As. 1993.
Beccaceci Marcelo: "Buenos Aires, Ciudad y Provincia. Guía de Campo" Southworld  2009.
De la Peña, Martín: "Guia de Aves Argentinas", Tomo II  2ºEd. LOLA Bs.As. 1992.


Ver también:
 
 
Más Aves: 
 
 
Mirá nuestros videos aqui:
 

jueves, 24 de diciembre de 2009

El Fuerte de la Guardia de la Esquina


"Las 24 leguas que hay desde este sitio a la Esquina de la Guardia,
o paraje nombrado, según los antiguos, del Carcarañar,
por haber vivido en él un cacique de este nombre,
no tiene más habitantes que multitud de avestruces."

Concolorcorvo, El lazarillo de ciegos caminantes.

Sobre la margen derecha del Río Carcarañá, en el sur de la provincia de Santa fe y a escasos kilómetros de San José de la Esquina, se emplazaba el Fuerte de la Guardia de la Esquina. Antes de su fundación este lugar era conocido como "Paraje la Horqueta" alrededor del año 1689, ubicado en el Camino Real que conectaba el Alto Perú con Buenos Aires. En 1726 se funda el fuerte que además cumplía las funciones de Posta en el camino y aduana seca con la provincia de Córdoba. Fue construido con el fin de amedrentar los ataques de los malones, de hecho fue atacado numerosas veces. Cabe nombrar el malón realizado por las tropas de Carreras en 1820 o el gran ataque de 1835 cuando fue saqueado por los indios. Hace casi 30 años el párroco Felipe Macia y la iglesia local con autorización de la comuna, emprendieron la construcción de la réplica para obtener una aproximación a la historia de San José de la Esquina. Hoy se puede visitar, cercana al camping, una buena reconstrucción del fuerte acorde a su antiguo emplazamiento.

 Casi todo personaje "importante" que se dirigió al norte en aquellos tiempos hizo un alto en este lugar dado que como dijimos era una Posta, una de las tantas en el Camino Real que unía Buenos Aires con el Alto Perú.

 
 Reconstrucción de las dependencias, estilo "rancho".

En lo que hoy es nuestro país, las postas se ubicaban a lo largo del camino principal que unía el puerto de Lima en el Perú con el puerto de Buenos Aires. Dicho camino se conocía como el "Camino Real al Norte". Se llamaba Camino Real a la ruta o camino principal que unía una ciudad con otra. Su traza estaba determinada por la necesidad, la seguridad (ataques de los "indios" y ladrones) y la disponibilidad de recursos para el tráfico (caballos o mulas, alimento, cama y agua). Fue el principal eje de integración regional pues además de los arrieros (los usuarios más frecuentes) recorrían este camino los funcionarios de la corona española, comerciantes y particulares entre otros.

 
 Aljibe o "balde".

 
Mangrullo 

"Nuestro campamento durante una noche de lluvia, truenos y relámpagos, fue junto al camino, y las carretas poco nos protegían, y no cesó la tormenta hasta la noche del 12 de abril, cuando el cielo volvió a su serenidad, y después de encendidos nuestros fogones pudimos percibir desde ellos el pueblito de Esquina, adonde llegamos a la mañana siguiente. El fortín allí es un ruin edificio cuadrado, con dos pedreros de bronce y pocos ranchos diseminados. El río Tercero, que corre cerca, nace en una ramificación de las Cordilleras y desagua en el Paraná, veinte leguas abajo de Santa Fe"

 Alexander Gillespie, Buenos Aires y el interior.

 
Capilla

Hacia 1760 los caminos en general no eran más que una franja de tierra sin cuidar, en muchos tramos simples "rastrilladas" esas que Lucio V. Mansilla describe como "esos surcos paralelos y tortuosos que con sus constantes idas y venidas han dejado los indios en los campos". A partir de 1771 la Corona se interesa un poco más en la circulación y el comercio por lo que se instaura el sistema de Postas en el Camino Real, especialmente en el tramo Buenos Aires - Córdoba. Ese mismo año, se nombra a Alonso Carrió de la Vandera, mejor conocido como Concolorcorvo, con el cargo de segundo comisionado de Correos y Postas realizando el recorrido completo desde Buenos Aires hasta Lima. Dispuso, entre otras cosas, la creación de la Posta de Hornillos en la Quebrada de Humahuaca. En 1776 publica su libro: "El lazarillo de ciegos caminantes" bajo un seudónimo y con los lugares de edición cambiados, pues el libro, además de un fresco que pinta lo que vió a lo largo de su recorrido, es una crítica mordaz al sistema mismo. Clásico de la literatura colonial, escrito en un género frecuente por aquellos tiempos: el libro de viajes, es uno de los primeros testimonios sobre el fuerte-posta. Otro viajero, Alexander Gillespie, un capitán inglés que llegó al Río de la Plata con la invasión de 1806, recorre el camino hasta el Valle de Calamuchita, dejando en su libro "Gleanings and Remarks Collected During many months of Residence at Buenos Ayres and within the upper Country" (1818), editado en nuestro país como "Buenos Aires y el interior", algunas impresiones sobre el lugar que tratamos.

 
Puente de la ruta sobre el Río Carcarañá.

 
Vista general del predio.

 
 Rio Carcarañá

Como cuenta el Capitán Gillespie el río Carcarañá, que el llama Río Tercero sin caer en error dado que aquel es la continuación de este y la posta no estaba lejos del cambio de nombre, nace en una ramificación de las Cordilleras, más precisamente en las Sierras Grandes de Córdoba. Antiguamente, se denominaba cordillera a toda serranía alta aunque no fuese en términos geológicos propiamente tal cosa. Atraviesa luego el sur de Córdoba y de Santa Fe para unirse al Río Paraná. Corredor biológico, refugio de fauna y flora, así como también de un rico pasado geológico, nos preguntamos si sobrevivirá a la avanzada sojera que fumiga los campos que el río atraviesa con litros y litros de veneno. Añoramos la frescura de sus aguas, las carreritas por sus barrancas para saltar en un perfecto estilo bomba completamente entregados a sus ninfas, una tarde de verano cualquiera. Como cuando eramos pibes.




Ver también:



lunes, 21 de diciembre de 2009

El Sapo Buey


Cuando el sol cae entre las palmeras y la oscuridad extiende su manto aparecen estas criaturas de la noche en busca de su alimento. Es el sapo más grande del mundo y entre los anuros solo la Rana Goliath, especie africana, con sus 3,3 kg de peso y 30 cm de largo lo supera. El Cururú o Sapo Buey (Bufo paracnemis) alcanza 1,7 kg de peso y 22 cm de largo, es enorme y enorme es su apetito. Devora cantidades de insectos por noche y esto lo hace un aliado de agricultores y acampantes. En nuestro país se encuentra desde Santa fe y Entre Ríos hacia el norte. Las hembras son de mayor tamaño que los machos y ambos poseen glándulas venenosas en la piel. Son inmunes a picaduras de insectos y arañas que conforman su principal dieta. Estas fotos las tomamos en el camping del Parque Nacional El Palmar, provincia de Entre Ríos. Es un animalito manso e inofensivo.

 Voraz consumidor de escarabajos.

 
 Nos asombro su capacidad estomacal.

 
 El diseño de su piel es manchado de pardo con arabescos mas claros.

 
Nótese el tamaño comparado.


 
 Su enorme cabeza y glandulas parótidas detrás de los ojos identifican la especie.

 
 Los puntos salientes son glándulas toxicas.

 
 Es infaltable en el palmar las noches de primavera y verano.

 
 Presente en cuentos y leyendas del norte argentino, es uno de los anfibios mas representativos de nuestra fauna.


Ver tambien: 

Reptiles y Anfibios de Costanera Sur III


Para leer: 
Gallardo, Jose M.: "Anfibios de los Alrededores de Buenos Aires", EUDEBA, Bs.As. 1974.
Gallardo, Jose M.: "Anfibios Argentinos. Guia para su identificacion", Libreria Agropecuaria S.A. Primera Edicion, 1987.
Mirá nuestros videos aquí:

sábado, 19 de diciembre de 2009

Yarará en Punta Rasa

Víbora de la Cruz o Yarará Grande (Bothrops alternatus) - Crossed Pit Viper

En diciembre de 2008 viajamos a San Clemente del Tuyú y recorrimos la zona sur de la bahía de Samborombón, el cabo San Antonio; mas específicamente Punta Rasa. Este lugar es una lengua de tierra que se interna en el punto donde finaliza el Rio de la Plata y comienza el Océano Atlántico. Pastizales, lagunas y cangrejales se extienden por toda Punta Rasa y ha sido declarada reserva por la riqueza de su fauna, especialmente aves. Este lugar es un punto crucial para las aves que migran especialmente desde el hemisferio norte. Es también el hábitat de algunos mamíferos, anfibios, reptiles y peces, así como también de numerosisimos invertebrados. Recorriendo la zona encontramos en un lugar llamado Tapera de Lopez, que es un predio parquizado y dedicado a la práctica de deportes náuticos, una Víbora de la Cruz o Yarara Grande (Bothrops alternatus) de considerable tamaño (unos 90 cm) aparentemente un macho bastante joven. Caminábamos entre pastizales propios del hábitat que la especie elige, pero la hallamos en plena zona de acampe donde el pasto es cortito y el lugar esta plenamente antropizado. Como en todos los casos la serpiente comenzo a huir al percibir nuestros pasos, se dirigió hacia un arbolito y se mantuvo allí por unos minutos. Luego avanzó como para dirigirse a otro lado. Dado que el lugar estaba lleno de gente y jugaban muchos niños hubo que sacrificarla, pues la gente del lugar no tenia medios como para relocalizarla en su hábitat dentro de la reserva. Una pena. Si bien estas víboras son muy venenosas y agresivas, los casos de mordedura a personas son siempre accidentes. Ellas no buscan a la gente, de hecho tratan de huir. Practicamente hay que pisarla para que "pique" (muerda) o pisar muy cerca de donde este ubicada. Su veneno es mortal, si no se aplica suero antiofidico lo antes posible, que se consigue, en esta zona en las principales farmacias de San Clemente.

 Escondida entre unos arbolitos, se mimetiza bastante.

 
La zona inferior de la cabeza es blancuzca con rayas negras.

 
 La cabeza es triangular y tiene un diseño en forma de cruz.

 
Nótese el cuerpo grueso y la cola muy corta a diferencia de las culebras.

 
 En el cuerpo tiene un diseño arriñonado negro bordeado de blanco, son opacas.

 
 Como todo ser en la naturaleza tiene su razón de existir.

 
Estas víboras se encargan del control de los roedores, ratas y ratones que son plaga para la agricultura y transmiten enfermedades.

 
En la provincia de Buenos Aires se distribuye por todo el delta del Paraná, la costa del Río de la Plata hasta Punta Rasa, la costa atlántica y las sierras del sur. Siempre en pastizales y roquedales naturales.


 
Vista del vientre amarillento y con características manchitas negras.


Ver también (sobre reptiles): 


Para leer: 

Gallardo, Jose M.: "Reptiles de los Alrededores de Buenos Aires", EUDEBA, Bs.As. 1977.
Giambelluca, Luis A. "Guía de Serpientes Bonaerenses" , 1º Ed. LOLA, Bs. As. 2004.
Giraudo, Alejandro "Serpientes de la Selva Paranaense y del Chaco" 1º Ed. LOLA Bs. As 2004.

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