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martes, 22 de noviembre de 2011

Cascada del Arroyo Los Ñoques


 Cascada del Arroyo Los Ñoques - Tucumán

Donde sea que existan, saltos y cascadas naturales, son un atractivo de singular belleza, que suelen ser explotados turísticamente en mayor o menor medida dependiendo de su accesibilidad. Lo que es indudable es el encanto que poseen estos accidentes naturales donde el elemento vital se quiebra, fluye y se abre camino. Casi escondida en la selva tucumana se encuentra la Cascada del Arroyo Los Ñoques, donde se puede llegar caminando luego de recorrer un sendero autoguiado de unos 200 m que parte de la Ruta Provincial 340 a 9 km de San Javier. La cascada se encuentra dentro de las 14.172 hectáreas protegidas por el Parque Sierra de San Javier (que incluye la Reserva Experimental Horco Molle), perteneciente a la Universidad Nacional de Tucumán, cuyos objetivos de conservación son precisamente las fuentes de agua potable, la protección de las laderas, la regulación climática, el mantenimiento de la biodiversidad y los ecosistemas.


 El sendero desciende la ladera a lo largo de unos cien metros 

 atravesando la Selva de Montaña o Yunga

 hasta llegar al Arroyo o Río Los Ñoques

 luego hay que dirigirse arroyo arriba por el lecho otros cien metros

 hasta la cascada.

El salto tiene unos 4 o 5 metros de alto

 y forma una olla o cuenco en su caída, muy aprovechado en el verano por los visitantes.

 El agua proviene de la humedad captada por la selva, que funciona como una "esponja". En efecto, la Selva de Montaña, Yunga o Nuboselva retiene el agua y la humedad en su follaje que lentamente discurre hacia sus ríos y arroyos manteniendo su fluir durante todo el año. De ahí su fundamental importancia como reservorio y provisión de agua potable.




 Rocas erosionadas por el agua.

El arroyo Los Ñoques corre entre Tipas, Cedros Tucumanos, Nogales Criollos, Alisos y Pinos del Cerro entre otros númerosos árboles y plantas que conforman la Yunga, refugio de una riquísima fauna, que incluye especies en peligro de extinción como el Ocelote y la Lampalagua, también Pumas, Pecaríes, Corzuela Parda, Corzuela Colorada y Mayuatos entre otras; aguas abajo se une al Río San Javier, que junto al Río de las Tablas aumentan el caudal del Río Lules que corre por la quebrada homónima para desembocar en el Río Salí.

Cangrejo de Río (Aegla intercalata)

La Selva de Montaña es una eco región caracterizada por su gran biodiversidad y por la existencia de numerosos endemismos (especies de flora y fauna que solo se encuentran en ese lugar) como el pequeño cangrejo de la imagen, un crustáceo decápodo de la familia Aeglidae, la misma es propia del Cono Sur de Sudamérica donde se distribuye formando zonas de alta diversidad, una de ellas es el Noroeste Argentino. Estos animalitos son una rareza porque conforman una familia representada por algunas decenas de especies agrupadas en un único género (Aegla) limitado a las áreas subtropicales y templadas de Sudamérica que habitan exclusivamente ambientes de agua dulce continental (ríos, arroyos, lagos, lagunas y cavernas) diferenciadas evolutivamente de otras 1400 especies del Infraorden Anomura de vida marina o estuarial (Bockup & Bockup, 1994).


Ver también: 


martes, 15 de noviembre de 2011

Centenares de Patos en Godeken


 Sirirí Pampa (Dendrocygna viduata) - White-faced Whistling-Duck

Visitamos recientemente el sur de la provincia de Santa Fe, más precisamente la localidad de Los Quirquinchos, y en una charla entre amigos donde forzamos los tópicos hacia nuestros intereses disfrazados de caza y pesca, al menos en un principio para luego revelar intenciones menos nocivas y orientadas al conocimiento de la naturaleza, la historia y la cultura de nuestro país (es decir, aquellas cosas que pretendemos compartir en este blog) nos enteramos de un fenómeno natural (y no tanto) que se venia dando desde hace unos años en un pueblo cercano llamado Godeken, a unos 27 km de Los Quirquinchos, ambos en el santafecino partido de Caseros. Es así que nos comentaron que en un campo, casi en la entrada al pueblo, cientos o miles (según el informante) de patos, se congregaban en una pequeña laguna artificial donde estaba prohibido disparar ni siquiera una gomera...

llegando a Godeken

Este pueblito fue fundado en 1888 por el alemán Johann Godeken, quien compró las tierras y las parceló para la instalación de los colonos que se asentaron para cultivar la tierra en los años siguientes. Se encuentra ubicado a unos 170 km de Rosario, por la Ruta Provincial 93 se llega hasta la localidad de Berabevú y ahí se dobla a la izquierda unos 7 km. Cuenta con una población estable de 1700 habitantes aproximadamente.

Es un pueblo típicamente rural del corazón de la región pampeana que se desarrolló con el trabajo de colonos inmigrantes y criollos. Johann Godeken fundó otras colonias como Chañar Ladeado, Colonia Italiana, Lago di Como, Cafferata o La Flor. Los Quirquinchos, pueblo desde el cual accedimos a Godeken, fue fundado en la misma época por un inmigrante suizo llamado Emile Vollenweider.

 los infaltables silos para granos, erguidos en la entrada al pueblo

Entrada al Feed Lot

Un Feed Lot es un establecimiento donde se realiza una modalidad de ganadería intensiva también llamada "engorde a corral". En este sistema los animales no pastan libremente sino que son mantenidos en corrales de engorde donde se les da de comer alimentos balanceados en base a maíz, soja y otros suplementos. Por otro lado, la ganadería extensiva o tradicional es la que todos conocemos, el ganado pasta en potreros y su alimentación se complementa en el invierno o épocas secas con fardos de alfalfa. El método de los Feed Lot es conocido desde hace rato en Europa (se hizo famoso con el caso de "la vaca loca" de Inglaterra) también en los EEUU y proliferan en nuestro país a partir de la necesidad de destinar la tierra a cultivos mucho más rentables como la soja. Los primeros Feed Lot los vimos llegar durante los 90´, en pleno neoliberalismo menemista. Existen varios problemas con respecto a su implementación. En primer lugar, la concentración de animales genera cierta contaminación del medio y problemas sanitarios; en segundo lugar al utilizar la tierra para otros monocultivos como la soja se quita la cubierta vegetal natural que alberga numerosísimas especies. Por el contrario, la ganadería extensiva, dentro de ciertos parámetros (pensamos en el proyecto conjunto de Aves Argentinas y la Fundación Vida Silvestre Argentina sobre Ganadería Sustentable de Pastizal), es más compatible con la conservación de los pastizales naturales propios de la región pampeana y por ende con la fauna que la habita, especialmente las aves.

No pudimos acercarnos demasiado pues la laguna artificial del Feed Lot se encuentra en terrenos privados.

Miles de patos reunidos, la inmensa mayoría pertenecía a dos especies emparentadas y bien conocidas en la región pampeana: el Sirirí Pampa (Dendrocygna viduata) y el Sirirí Colorado (Dendrocygna bicolor); en menor número Pato Maicero (Anas georgica), Pato Gargantilla (Anas bahamensis), Pato Picazo (Netta peposaca), Gallareta Chica (Fulica leucoptera) y Tero Real (Himantopus melanurus).

Por momentos los patos oscurecían el cielo

Según nos comentaron, tal abundancia en un lugar tan limitado se debería a dos factores: en primer lugar, aparentemente los patos aprovecharían las sobras que deja el ganado al alimentarse; en segundo lugar, los propietarios del Feed Lot no permiten cazar en sus campos y mucho menos en las proximidades de la laguna. En otros lugares, como el bajo "el 22" o "el 90" el camino de tierra que los atraviesa está sembrado de cartuchos de escopeta.

Tanto el Sirirí Pampa como el Sirirí Colorado tienen un comportamiento gregario, es decir forman bandadas numerosas e incluso mixtas. En una entrada anterior, Invierno en Costanera Sur, publicamos una imagen de una gran bandada de Sirirí Pampa, alrededor de cien individuos, que pasó una temporada en la reserva, cuando las lagunas tenían agua.

La hoya de la laguna artificial de apenas una hectárea se encontraba contigua a los corrales de engorde para el ganado funcionando como reservorio de agua.

Una estimación de la cantidad mínima que realizamos: 2000 aves, sin contar las que estaban en vuelo, en los corrales y campos aledaños.

En primer plano, Sirirí Pampa, detrás Sirirí Colorado. En una entrada anterior, Primavera en Costanera Sur, podes ver algunas imágenes del Sirirí Colorado en primeros planos.

Ambas especies se distribuyen por el continente desde Centroamérica hasta el centro sur de la provincia de Buenos Aires en Argentina, en ambientes acuáticos, cercanías y áreas rurales como en este caso. También se las encuentra en el continente Africano (Newman, 2002).

Son conocidos como "patos silbones" por su voz característica que parece un silbido, su nombre vulgar "sirirí" seria onomatopéyico.




Detrás de los patos el ganado vacuno en los corrales de engorde.

No vimos pichones ni juveniles, por lo cual estimamos que seria un lugar de alimentación o de paso.

Según De la Peña (1991) estos patos tienen un pico ancho dotado de laminillas que le permiten "cucharear" el lodo para obtener semillas y microorganismos para alimentarse.

Pudimos observar a numerosos individuos en los corrales, entre las vacas.

Movimiento constante de arribos y partidas.

Enormes congregaciones en las orillas.




Para leer o consultar:

Beccaceci Marcelo: "Buenos Aires, Ciudad y Provincia. Guía de Campo" Southworld  2009.
De la Peña, Martín: "Nueva guia de flora y fauna del Río Paraná" Ed. del Autor 1991.
Narosky Tito e Yzurieta Dario: "Guia para la identificación de las Aves de Argentina y Uruguay", Vazquez Mazzini Editores, Bs.As. 2006.
 
 
Ver también:
 
Más sobre Aves:

lunes, 14 de noviembre de 2011

Diario de la familia Zorzal III


6 de noviembre de 2011


Como nuestros amigos, visitantes y seguidores saben, esta entrada es la continuación de Diario de la familia Zorzal, una crónica que comenzó el 17 de octubre de 2011, donde seguimos el desarrollo del comportamiento de nidificación y cría de esta especie, en la medida que nos fue posible, tratando siempre de no perturbar a nuestros alados amigos. Para esta fecha, a tres días del primer nacimiento, los pichones se encontraban en buen estado aparente, aun mantenían los ojos cerrados pero no las bocas... papá y mamá Zorzal se ocupaban de alimentarlos. En otra entrada, Diario de la familia Zorzal II, publicamos los videos correspondientes a la primer parte de esta crónica.

 Mamá Zorzal. Describimos brevemente a esta especie en Diario de la familia Zorzal

Los tres hermanos se mantenían unidos esperando la llegada de la comida.







 7 de noviembre de 2011

 Hacia el cuarto día notamos que los pichones desarrollaron un color más oscuro en algunas zonas, donde luego comenzaran a salir las plumas. En la zona ocular ya se nota la división de los párpados, pero aún no abren los ojos.

 mamá Zorzal no se aleja demasiado del nido


8 de noviembre de 2011

 Ante el mínimo movimiento los pichones extienden sus cuellos procurando el alimento que traen los padres

En esta imagen se puede ver que los tres tienen restos de tierra en sus picos, señal de que se están alimentando pues las lombrices no vienen envasadas al vacío sino con restos del medio de donde los padres las extrajeron

 aparentemente, para ellos son deliciosas.

 Decenas de viajes acarreando lombrices,

 mamá Zorzal parece no cansarse.





9 de noviembre de 2011

 Nos parece increíble lo rápido que se desarrollan, sus picos han crecido, los párpados se notan claramente y las zonas oscuras ya se extienden por las alas, cabeza y parte del lomo.

Nótese el detalle de los párpados bien marcados, el pico y las narinas, así como también el oído y las nacientes plumas de color negro.

 10 de noviembre de 2011

Los pichones están cada día más demandantes

 estiran sus cuellos y abren sus picos a la espera de algún manjar

 cada día se vuelven más oscuros 

 uno de ellos ya abre los ojos

 el color rosáceo inicial practicamente ha desaparecido, en el nido reina la paz.


11 de noviembre de 2011

Pero la naturaleza tiene sus propios designios, por la mañana encontramos a uno de los pichones muerto en el piso, a menos de dos metros del nido. No sabemos que sucedió.

 En el nido solo queda un pichón

 Aparentemente, herido en el cuello y el dorso, no tenemos la menor idea de lo que pudo haber ocurrido con el tercero y en general con la escena que encontramos este día. No se ve ni se escucha a los padres.


12 de noviembre de 2011

 Sucede lo peor

 Encontramos al pichón herido en el suelo, ya sin vida, inmediatamente debajo del arbusto que contenía el nido. El mismo se encontraba tumbado de su ubicación original, como arrancado desde la base. No comprendemos que sucedió. Cierto pesar nos amarga el rostro a quienes seguimos esta historia de cerca.

El nido destruido

Creemos que el nido no fue atacado por un gato pues no hay marcas de garras en las ramas que conducían a el, que además eran muy finas y se encontraban muy cerradas como para acceder desde abajo. Entre aquellos que vimos la escena consideramos dos hipótesis: la primera, alguna persona tomó un pichón y asustó a los otros, luego destruyó el nido. No cierra mucho. La segunda, alguna rapaz urbana (Carancho, Chimango o Garganchillo) atacó el nido el sábado 11 de noviembre llevándose un pichón y dejando un muerto y un herido, huyendo por la presencia de alguna persona. Regresó al día siguiente por más. Estas rapaces son comunes en el barrio y las hemos observado, en ese orden de importancia, sobrevolando las casas a bajísima altura, siempre al amanecer, antes de que el movimiento de humanos se haga más fluido. Incluso hemos visto a Chimangos y Caranchos bajar al suelo procurando su alimento.  También pensamos en el ataque de un Benteveo, pero luego lo descartamos. En cualquier caso, al menos hemos podido registrar el desarrollo de los pichones por unos cuantos días y observar el crecimiento de los mismos. A pesar de que la historia no tuvo un final feliz entendemos que la naturaleza tiene sus leyes y siempre se abre camino.


Ver también: