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sábado, 10 de noviembre de 2012

Los Colorados

 Los Colorados - La Rioja


"Al sur y a larga distancia, limitan esta llanura arenisca los Colorados,
montes de greda petrificada, cuyos cortes regulares asumen las formas
más pintorescas y fantásticas: a veces es una muralla lisa con bastiones
avanzados; a veces créese ver torreones y castillos almenados en ruinas."

D. F. Sarmiento, Facundo.


Atravesamos los llanos riojanos, luego de visitar la ciudad de Olta y el Sitio Histórico de Loma Blanca lugar Donde mataron al Chacho, pasamos por Chamical y luego Patquía siempre con rumbo noroeste, adentrándonos en uno de los valles o bolsones que atraviesan la provincia entre cordones serranos más o menos paralelos y alineados en dirección norte-sur. Los mogotes colorados, que brevemente describe el cuyano alborotador en una obra fundacional de nuestra literatura (el Facundo), se yerguen a la izquierda de la ruta 74 como antiguos vigías de los llanos, conforman un extenso paredón rojizo, irregular, destacándose en el árido entorno llanisto. Pertenecen a la Sierra de Paganzo y al estrato homónimo, cuya edad geológica se remonta al Período Triásico, es decir unos 250 millones de años. Su conformación corresponde a conglomerados de areniscas rojizas de grano fino a medio, estratificados en bloques gruesos con intermedios de areniscas laminadas de espesor más fino. Existen en el área numerosos accidentes geográficos dignos de ser visitados, así como también lugares históricos y arqueológicos escondidos entre las rocas. Para conocerlos lo mejor es dirigirse al pequeño pueblo, también llamado Los Colorados, ubicado casi al final del farallón rumbo a Chilecito. Los estratos de los mogotes colorados aparecen en otros puntos de la provincia como la Cuesta de Miranda, Talampaya o La Isla en las proximidades de Villa Unión.

Al llegar al pueblito conocimos a Ricardo, que amansaba un potro en la tarde calurosa de febrero, en adelante fue nuestro guía por los rincones de su pago. Junto a otros muchachos del pueblo participaron del programa de valorización cultural e histórica, formándose como guías autorizados para visitar los numerosos sitios arqueológicos e históricos, así como también participaron de las reuniones que se hicieron con los habitantes del pueblo para revalorizar el acervo cultural y folclórico con vistas a generar una opción turística de interés que abra posibilidades laborales y evite la emigración de los jóvenes hacia las ciudades más grandes.

Casa Ferroviaria, típicamente construida con durmientes y rieles del ferrocarril.

La población de Los Colorados surge a principios del siglo XX alrededor de la estación del ferrocarril que llegaba hasta Chilecito con el fin de transportar los minerales extraídos del Famatina en la mina conocida como "La Mejicana". Por estos días y desde los nefastos años del menemismo, el ferrocarril no llega, las vías y la estación no se usan y está todo abandonado. Una pena. El tren, en muchos rincones de nuestro país, más allá de las prestaciones económicas, cumplía un importante rol social pues permitía la circulación, la comunicación y generaba trabajo.

Problemas con un burro empacado.

Las viviendas ferroviarias le otorgan una identidad arquitectónica particular al pueblo que cuenta con unos cuarenta habitantes aproximadamente, dedicados en su mayoría a las tareas rurales. Las casitas están construidas con rieles del ferrocarril y durmientes de quebracho.

Ni el loro a la hora de la siesta.

La entrada a Los Colorados se encuentra a unos 35 km de Patquía, exactamente en el km 1120 de la Ruta Nacional 74 camino a Chilecito. Poco antes del pueblo, por el camino de acceso, se encuentra un pequeño santuario de la Difunta Correa, devoción popular de gran raigambre en todo cuyo. Los Colorados es un lugar que no puede faltar en la hoja de ruta del viajero interesado en la historia y la cultura de nuestro país más profundo. Facilmente puede ser incluido en el recorrido de aquellos que visitan Chilecito, Famatina, la capital provincial o los maravillosos paisajes de Talampaya y el Valle de la Luna.

Pequeña sala de radio comunicaciones.
Capilla de la Virgen del Valle, una de las advocaciones con más devotos en las regiones noroeste y cuyo.

Escuela nº 285 María Sánchez de Thompson, a la que concurren los niños de Los Colorados y alrededores.

A solo tres kilómetros de Los Colorados se encuentra un importante Sitio Arqueológico con Arte Rupestre, donde es posible observar siete bloques con petroglifos.

Petroglifos en Los Colorados

Vista de los bloques tallados por el hombre antiguo y también por la erosión.

Estepas con monte bajo y xerófilo se extienden como manchas sobre la tierra colorada, detrás la Sierra de la Punta Negra, estribación sureña de la Sierra de Velasco.

Morteros en el Sitio Los Colorados. Según las investigaciones realizadas en el área el rango en que esta fue poblada por los hombres del pasado abarca desde el año 600 hasta el 1500 d.c.

Dos kilómetros mas, por el mismo camino, se accede a la Cueva del Chacho, sitio de importancia histórica y cultural donde se dice que el legendario caudillo se refugiaba cuando era perseguido o desde donde acechaba a sus enemigos (Ver: Donde mataron al Chacho). Desde la cueva es posible observar todo el valle sin ser visto. Además de un refugio era un "divisadero". Se dice que en los tiempos del Chacho, entraban unos 10 o 12 hombres a caballo. Hoy se encuentra semi derruida y con gran esfuerzo es posible adentrarse para salir por otro lado.
Abandono

Regreso a Los Colorados

Jote Negro y Jotes Cabeza Colorada alimentándose de un burro atropellado en la Ruta Nacional 74.


El paisaje de Los Colorados es árido, de una belleza agreste, su gente es cálida y amable, muy presta a recibir al viajero que se interesa en sus cosas. Para los amantes de la naturaleza es una posibilidad para observar, con un poco de suerte, su fauna (y flora por supuesto) característica, para los amantes del arte y la cultura una opción más que interesante para acercarse a las manifestaciones primigenias; en Los Colorados la historia atraviesa los valles con el eco de las montoneras que defendieron su libertad hasta la muerte, llegada de la mano del opresor porteño. Compartimos hasta aqui algunas imagenes y comentarios acerca de Los Colorados, en próximas entradas mostraremos más, de la Cueva del Chacho y del Sitio Arqueológico.




Ver también:

domingo, 28 de octubre de 2012

Tarde en Vicente López

 Lirio Amarillo (Iris pseudacorus) - Yellow Water Flag

 Reserva Ecológica de Vicente López

Compartimos en esta entrada algunas imagenes que obtuvimos en una breve recorrida por la Reserva Ecológica de Vicente López, sobre la que ya publicamos varias notas: La Reserva Ecológica de Vicente López, Aves de Vicente López o Naturaleza en Vicente López, entre otras. Sin dudas es un lugar excepcional, a pesar de su limitada extensión, pues además de su gran accesibilidad y sus senderos bien señalizados, es un gran refugio para la fauna autóctona característica de los bosques ribereños que antiguamente se distribuían a lo largo de la ribera del Plata. Hoy por hoy, estos ambientes casi han desaparecido por obvias razones: una de las ciudades más grandes del mundo se extiende por kilómetros a los pies del gran río. De ahí la importancia de estas reservas que permiten el contacto con la naturaleza casi perdida, que no desaprovecha el mínimo rincón para desarrollarse y abrirse camino. El recorrido que la reserva ofrece a los visitantes es ideal para visitarlo con niños: senderos a través del bosque, pasarelas y puentes por el pantano y la laguna, un hermoso mirador que permite observar el paisaje conservado y el extenso río, las aves que llenan de vida los ambientes y las flores que aportan todo su colorido.

 A través de una larga pasarela es posible recorrer el bosque ribereño y el bañado que se escurre entre la vegetación palustre hacia la laguna.

Curioso habitante del bosque

El bañado rodeado de selva ribereña.

 Margarita de Bañado (Senecio bonariensis) - Marsh Daisy

 Zorzal Colorado (Turdus rufiventris) - Rufous-bellied Thrush

Picaflor Bronceado (Hylocharis chrysura) - Gilded Sapphire

Boyero Negro (Cacicus solitarius) - Solitary Black Cacique

 Zorzal Chalchalero (Turdus amaurochalinus) - Creamy-bellied Thrush

 Torcaza (Zenaida auriculata) - Eared Dove

Mosqueta Común (Phylloscartes ventralis) - Mottled-cheeked Tyranulet

Lagarto Overo (Tupinambis merianae) - Golden Tegu Lizard

Calandria Grande (Mimus saturninus) - Chalk-browed Mockingbird 

 Benteveo (Pitangus sulphuratus) - Great Kiskadee

 Vista de la laguna, semi cubierta de Repollitos de Agua (Pistia stratiotes) - Water Lettuce

 
 Pato Barcino (Anas flavirostris) - Speckled Teal

 Pato Cutirí (Amazonetta brasiliensis) - Brasilian Duck

La laguna ocupa la zona central de la reserva que tiene una extensión de 3.5 hectáreas.

Una hermosa pasarela de unos 70 metros atraviesa un extremo de la laguna, permite las mejores vistas y un contacto cercano con la flora y la fauna.

Tortugas Pintadas y Pato Cutirí.

Tortuga Pintada (Trachemys dorbigni) - Orbigny´s Slider

 Golondrina Parda (Progne tapera) - Brown-chested Martin

Casal de Patos Barcino.

La olla de la laguna esta comunicada con el Río de la Plata por intermedio de una compuerta.

Vista desde el mirador, detrás los edificios de Vicente López.

 Tortuga de Arroyo (Phrynops hilarii) - Hilaire´s Side-necked Turtle

La Reina del Plata, vista desde la costa de Vicente López.


Para leer o consultar:

Narosky Tito e Yzurieta Dario: "Guia para la identificación de las Aves de Argentina y Uruguay", Vazquez Mazzini Editores, Bs.As. 2006.
Narosky Tito y Henschke Christian: "Aves de la Ciudad de Buenos Aires", Vazquez Mazzini Editores, Bs.As. 2005.
Narosky Tito y Di Giacomo Alejandro: "Las Aves de la Provincia de Buenos Aires: Distribución y Estatus" Editorial L.O.L.A., Bs. As. 1993.
Beccaceci Marcelo: "Buenos Aires, Ciudad y Provincia. Guía de Campo" Southworld  2009.
De la Peña, Martín: "Nueva Guía de Flora y Fauna del Río Paraná", Ed. del Autor. 1991.
Lahitte, H. y Hurrell, J. et al: "Plantas de la Costa" Ed. L.O.L.A. Bs.As. 1997.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Chorlo Cabezón

 Chorlo Cabezón (Oreopholus ruficollis) - Tawny-throated Dotterel

Con una sonrisa de oreja a oreja pintada en la cara, luego de nuestro encuentro con el Suri Cordillerano en el norte de Mendoza, continuamos por el camino de ripio en excelente estado que une el pueblito de Barreal con Uspallata. Poco antes de llegar a la próxima parada prevista, las ruinas arqueológicas incaicas de Tambillos inmediatas al arroyo homónimo, divisamos a lo lejos y sobre el camino un grupo de aves que se desplazaba ligero, con breves carreritas, y que al acercarnos se mantuvieron unos instantes en la indiferenciada banquina para luego perderse entre los arbustos. Unas veinte aves componían la pequeña bandada, de los que solo tres o cuatro, tal vez con cierta curiosidad, nos permitieron identificarlas y tomarles unas cuantas fotos. No teníamos ninguna, a pesar de tratarse de un viejo conocido para nosotros pues años atrás lo registramos varias veces en el centro sur de la provincia de Buenos Aires, siempre en los campos y durante la época invernal, en las proximidades de Tandil, Chillar o Mar del Sur.

El  Chorlo Cabezón (Oreopholus ruficollis), Wagler 1829; también llamado Chorlo Canela o Chorlo de Campo (en Perú), Pachurrón (en Chile), es una especie que pertenece al Orden Charadriiformes y dentro de este a la Familia Charadriidae que incluye a chorlos, chorlitos, al Tero Común y al Tero Serrano entre otros, siendo cosmopolita con unas 63 especies de las cuales 12 habitan nuestro país.

Tienen el pico negro y las patas rojizas; la corona, cuello y partes dorsales son pardo grisáceo estriado de negro y canela. La frente y ceja superciliar es ocrácea. Tiene una línea oscura que pasa por el ojo. La rabadilla es gris pardusca, garganta y cuello canelas. El pecho es de color pardo grisáceo, con una mancha negra en el vientre. El resto ventral ocráceo. La cola es gris con la franja subterminal negra. Miden unos 28 cm.

Como se ve en la imagen, suelen pararse con el cuerpo erguido y lo distingue de otros chorlos la mancha negra en el vientre, la zona dorsal estriada del mismo color y el cuello canela. Por este detalle también se lo conoce como Chorlo Canela.

Son mas bien ariscos y desconfiados.


"Es un ave tímida y muy activa, de tamaño un poco más grande que el del Chorlo Dorado. En el distrito del Plata se lo llama por lo general Chorlo Canela, por el rojo canela que prevalece en su plumaje. Se lo distingue, en la familia a la cual pertenece, por la gran longitud de su pico recto, delgado, parecido a una cánula y nada semejante al de ningún otro chorlo. Tiene también otras peculiaridades en la estructura; los dedos son excepcionalmente cortos y gruesos; el hueso frontal está modificado en una forma curiosa y los ojos son muy grandes, como los de una especie nocturna. Sin embargo, no creo que emigra de noche, pues nunca he oído su peculiar grito de viaje después del anochecer. Una bandada se compone, por lo general, de doce a treinta individuos. Cuando están en el suelo se dispersan mucho, corriendo con más rapidez que cualquier otro de los chorlos que conozco. Cuando viajan, el vuelo es rápido y alto y las aves van muy separadas. No poseen notas melodiosas o resonantes como otros miembros de la familia de los chorlos. En el suelo son silenciosos, pero cuando alzan vuelo, siempre emiten una nota larga, trémula y de tono fino y agudo, con una inflexión descendente, canto que repiten, por lo general, tres o cuatro veces."

G.E. Hudson, Aves del Plata.

El Chorlo Cabezón se distribuye a lo largo de la región andina desde Perú, por Bolivia y Chile hasta Tierra del Fuego y la región patagónica en Argentina, donde es residente y nidifica. En otoño-invierno se desplaza hacia el norte llegando a la región pampeana hasta las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. Tambien Uruguay. Su hábitat lo constituyen las estepas y turbares, campos, pastizales y terrenos arados. Se alimenta principalmente de insectos, larvas y otros artrópodos.

Construye su nido formando una depresión en el suelo donde pone cuatro huevos pardos con manchas negras, de 42,3-44,2 x 32,2-33,1 mm.

Característico habitante de las estepas andinas y patagónicas, por el momento no se encuentra amenazado de extinción.

Continuamos nuestro viaje por el noroeste de Mendoza, hacia los Tambillos de Uspallata, Puente del Inca y el Parque Provincial Aconcagua, donde se yergue el Centinela de Piedra.



Para leer o consultar:

Narosky Tito e Yzurieta Dario: "Guia para la identificación de las Aves de Argentina y Uruguay", Vazquez Mazzini Editores, Bs.As. 2006.
De la Peña, Martín: "Guía de Aves Argentinas",  Tomo II, 2º Edición, Editorial L.O.L.A., Bs. As. 1992.
Olrog, C.C.: "Las aves sudamericanas" Tomo I, 1º Ed. Universidad Nacional de Tucumán, Fundación Miguel Lillo, Tucumán, 1968.
Olrog, C.C.: "Las aves argentinas, una nueva guía de campo" APN, Bs. As. 1984.
Schulenberg T., Stotz D. et al.: "Aves del Perú", Princeton University Press, Serie Biodiversidad Coribdi 01, 1º Ed, Lima 2010.



Ver también: